|
Costes de la rinitis Alérgica
La rinitis alérgica es una enfermedad de prevalencia
alta y coste elevado. Se estima que los costes indirectos de la rinitis
alérgica alcanzan los 600 millones de dólares en EE.UU.
y 3.000 millones de euros en Europa.
Ana Domínguez
| |
Quizá uno
de los hechos más destacable en el campo de la alergología
en los últimos años, sea el notable incremento de
la prevalencia de las enfermedades alérgicas, sobre todo
en los países con un elevado nivel de desarrollo. Aunque
este fenómeno afecta a toda la patología alérgica,
probablemente donde alcanza mayor importancia en la práctica
es en el campo de la
Rinitis alergica, en el mundo más del 30% de la población
la padecen y concretamente en nuestro país afecta a más
del 10% de la población, o lo que es lo mismo a más
de cuatro millones de personas.
En los últimos años han sido publicados dos consensos
importantes llevados a cabo por expertos procedentes de diferentes
campos, el primero de ellos International Consensus on Diagnosis
and Management of Rhinitis. International Rhinitis Management Group
, data de 1994. El segundo, publicado en el año 2000, Consensus
Statment on Tre atment of Allergic Rhinitis. EAACI Position Paper,
fue elaborado por un grupo de expertos de la Academia Europea de
Alergia e Inmunología Clínica y se centra fundamentalmente
en los aspectos terapéuticos.
Recientemente ha sido publicado un nuevo consenso “Allergic
Rhinitis and its Impact on Asthma” (ARIA) fruto de un taller
de trabajo integrado por un panel de expertos internacionales en
rinitis, provenientes de diferentes campos de la medicina. Su elaboración
ha contado con la colaboración de la OMS y el auspicio de
diversas sociedades científicas entre las que se encuentran
la European Academy of Allergology and Clinical Immunology (EAACI)
y la propia Sociedad Española de Alergología e Inmunología
Clínica. |
 |
Sin duda alguna se trata de un importante documento elaborado
de acuerdo con los criterios de la medicina basada en la evidencia
y apoyado en la revisión de más de 2.700 artículos
publicados hasta 1999. En este documento se destaca la importancia
de la afectación en la calidad de vida que padecen los
pacientes y los importantes costes económicos que acarrea.
La rinitis alérgica es una de las patologías crónicas
más frecuentes. Uno de cada 10 trabajadores padecen esta
enfermedad, que hasta fechas recientes se consideraba un trastorno
banal. Los especialistas señalan que disminuye en hasta
un 13% el rendimiento laboral de los trabajadores, según
datos del estudio americano Pérdida de productividad Laboral
debida a Enfermedad y Tratamiento Médico, lo que supone
unas pérdidas de aproximadamente 9 dólares diarios
por empleado. Se estima que los costes indirectos de la rinitis
alérgica alcanzan los 600 millones de dólares en
Estados Unidos y los 3.000 millones de euros en Europa.
La rinitis es una de las principales causas de accidente laboral
durante los meses de primavera, una situación agravada
por el hecho de que el 70% de los afectados desconoce los efectos
negativos de su enfermedad.
Se estima que uno de cada diez trabajadores sufre rinitis alérgica,
siendo junto a la depresión una de las principales causas
de absentismo laboral
Pero según el reciente estudio norteamericano Loss of work
productivity due to illnes and medical treatment, la rinitis puede
disminuir el rendimiento de los afectados en un trece por ciento
y generar unas pérdidas aproximadas de 1.600 pesetas diarias
por trabajador. Así, los costes indirectos de la rinitis
alérgica superarían, según esta mesa de trabajo,
los 600 millones de dólares en Estados Unidos y alcanzaría
casi los quinientos mil millones de pesetas en Europa.
Esta disminución de la productividad se debe a los efectos
secundarios provocados por el tratamiento con antihistamínicos
que controlan los síntomas, pero inducen una serie de modificaciones
en las funciones cognitivas y psicomotoras. Estos tratamientos
pueden provocar en el paciente falta de concentración,
dificultad para mantener una conversación, disminución
de la capacidad receptiva, incapacidad para desarrollar dos tareas
a la vez, lentitud en la toma de decisiones y pérdida de
coordinación.
El tratamiento con antihistamínicos es especialmente delicado
en aquellos profesionales que deben conducir o utilizar maquinaria
pesada, ya que se ha demostrado la relación entre muchos
accidentes laborales y la fatiga, somnolencia y sedación
inducida por los fármacos antihistamínicos. El peligro
se multiplica por el hecho de que muchos de estos pacientes no
perciben que sus capacidades están mermadas por su medicación,
ejecutando sus tareas de forma normal.
Medir los costes del absentismo y reducción de la productividad
asociada a la rinitis alérgica fue el objetivo de un estudio
que tuvo como resultados que las pérdidas de la productividad
asociadas a un diagnostico de rinitis alérgica en 1995
fueron estimadas en 601$ millones. Cuando fueron considerados
los datos de uso de medicación sedante over the counter
(OTC) así como las autovaloraciones de los trabajadores
de su reducción en la productividad debido a la rinitis
alérgica, la pérdida estimada de la productividad
crecía dramáticamente. Las pérdidas de productividad
fueron estimadas en un rango de 2.400 a 4.600 millones. A pesar
de la dificultad inherente de la medida de pérdida de productividad,
nuestra estimación más baja es varias estimaciones
más arriba que anteriores de las épocas de los costes
médicos indirectos asociados al tratamiento de la rinitis
alérgica. Las pérdidas más significativas
de la productividad resultaron no de absentismo pero sí
de reducción en la productividad asociada al uso de antihistamínicos
sedantes OTC.
Según un estudio publicado en 2003 relacionado con los
costes directos de la rinitis alergica en Estados Unidos cuyo
objetivo era actualizar las estimaciones de los costes directos
de rinitis alérgica en los Estados Unidos y estimar gastos
de medicación. Concluyó que aproximadamente el 7,7%
de la población había tenido rinitis alérgica
en 1996. El coste médico directo total de rinitis alérgica
era estimado en 3.400 millones de dólares, con la mayoría
atribuible a las medicación de prescripción (46,6%)
y a las visitas del paciente no internado (51,9%). El 51% del
coste de tratamiento era debido los antihistamínicos de
segunda generación, el 25% a los corticoesteroides intranasales,
y el 5% para los antihistamínicos de primera generación.
El 58% de los pacientes con rinitis alérgica recibieron
uno o más medicamentos de prescripción para su tratamiento
durante el año del estudio. Entre estos pacientes, los
costes medios de prescripción eran 131$ (IC 95%, 119-143).
El gasto medio en medicación de prescripción era
103 $ (IC 95%, 70-136$) para las personas con Medicaid, 155$ (IC
95%, $140-$169) para el seguro privado, 213 $ (IC 95%, 0-521$)
para otro seguro, y 69$ (IC 95%, 57-80$) sin seguro. La conclusión
de este trabajo estimaba que los costes directos de rinitis alérgica
han aumentado substancialmente desde la introducción de
los antihistamínicos de segunda generación y de
los corticoesteroides intranasales, especialmente costes atribuibles
a la medicacion de prescripción.
En cuanto a las repercusiones sociosanitarias, a nivel individual
la enfermedad puede producir restricciones sobre aspectos físicos,
psíquicos y laborales de los pacientes. A pesar de ello,
diversos estudios han demostrado que la enfermedad se ha subestimado
como causa de sufrimiento y deterioro de la calidad de vida. Desde
el punto de vista socioeconómico, los costes directos e
indirectos estimados para Europa suponen del orden de 3.500 millones
de euros anuales.
La rinitis alérgica es una enfermedad de prevalencia alta
y coste elevado. En el año 2000, alrededor de 6.000 millones
de dolares se gastaron en medicamentos de prescripción
para tratar esta enfermedad. Aunque no se asocia a morbilidad
y a mortalidad severas, la rinitis alérgica tiene un efecto
principal en la calidad de la vida de más de 50 millones
de americanos. Los corticoesteroides intranasales (CI) y los antihistamínicos
no sedantes son los medicamentos de prescripción mas utilizados
en el tratamiento de la rinitis alérgica, se reconocen
como el régimen de tratamiento más eficaz para los
síntomas crónicos. Otros estudios recientes indican
que los IC tienen precios al por mayor medios más bajos
como clase que los antihistamínicos no sedantes. Mientras
que los IC son la medicación dominante en estudios de eficacia
y cuestan menos, los estudios de coste efectividad se decantan
a favor de los corticoesteroides intranasales.
Un estudio publicado en 2003 comparaba los costes médicos
de pacientes con sintomatología estacional y perenne de
la rinitis alérgica. Clasificaron a los pacientes en rinitis
alérgica estacional (RAE) o rinitis alérgica perenne
(RAP) los grupos perennes de la rinitis alérgica basados
en su patrón del uso de la medicación de la alergia
durante 1 año y después comparándolos mediante
métodos descriptivos. Un 79 % de la muestra total del estudio
(80.534 pacientes alérgicos) fueron clasificados como RAE
y un 21% como RAP. Encontraron que los pacientes RAP incurrían
en gastos mayores relacionados con la alergia en pacientes ambulatorios
(568$ frente a 471$) y costes más altos para los antihistamínicos
de segunda generación (552$ frente a 162$). Los pacientes
PAR también tenían niveles más altos de los
comorbilidades (asma, sinusitis, depresión, y jaqueca),
números más altos de las medicaciones concomitantes
(antihistamínicos de segunda generación múltiples,
esteroides nasales, otros antihistamínicos, medicaciones
antiasmática, y descongestionantes oftálmicos),
y más casos de inmunizaciones. Se llegó a la conclusión
de que aproximadamente el 21% de los pacientes con rinitis alérgica
tienen síntomas perennes según lo reflejado en sus
patrones de uso de la medicación. Los pacientes perennes
tienen mayores costes de asistencia sanitaria relacionados con
la alergia y índices perceptiblemente más altos
de comorbilidades y mayor uso de medicaciones concomitantes.
Para evaluar el coste de la enfermedad del asma moderada-a-severa
y/o de la rinitis alérgica estacional (RAE) se llevó
a cabo un estudio en Alemania de la perspectiva del tercer pagador
y de los pacientes. Se trata de estudio transversal se incluyeron
500 pacientes (276 niños/adolescentes) con asma moderada-a-severa
y/o RAE. La información fue recogida usando un cuestionario
específico para pacientes.
Los costes anuales totales por paciente aumentaron con la severidad
del asma y si estaba asociada con RAE. El coste anual medio de
la RAE era 1.089 euros por niño/adolescente y 1.543 euros
por adulto. Los costes anuales de asma severo más RAE aumentaron
a 7.928 euros por niño/adolescente y a 9.287euros por adulto.
Para los terceros pagadores, los conductores principales del coste
eran medicación, hospitalización, y rehabilitación.
Los costes más significativos para los pacientes eran modificaciones
de la casa. Para niños/adolescentes, el 60-78% de los gastos
era costes directos, mientras que en los adultos, el 58% de gastos
eran costes indirectos. También fue observado que los pacientes
con asma moderado y severo utilizaron los corticoesteroides inhalados
menos con frecuencia que la recomendada por las directrices de
tratamiento.
En resumen, el coste total para pacientes aumenta con la severidad
del asma y/o rinitis alérgica y los costes indirectos representan
una gran proporción del coste total.
Existen pocos estudios publicados de coste efectividad de tratamientos
de la rinitis alérgica. En un estudio de coste efectividad
de antihistamínicos H1 publicado en 2002 se reflejaba que
en el ámbito de la asistencia sanitaria, la evaluación
de la eficacia clínica de los medicamentos no está
bastante extendida. Es importante tener en cuenta el coste efectividad
de los medicamentos y la calidad de la vida que proporciona en
la relación con diversas opciones terapéuticas.
Los antihistamínicos H1 se utilizan extensamente en el
tratamiento de muchos desórdenes atópicos, especialmente
rinitis alérgica. Esta revisión se ha basado en
los estudios de coste efectividad y la calidad de vida comparando
los distintos antihistamínicos H1 entre sí y con
otros tratamientos usados en rinitis alérgica, tal como
corticoesteroides intranasales e inmunoterapia alergénica.
En la actualidad no existen muchos análisis de coste efectividad
entre antihistamínicos H1 en otras enfermedades alérgicas,
tales como dermatitis atópica, urticaria y angioedema,
y asma.
El coste- beneficio de los esteroides intranasales para el tratamiento
de la rinitis alérgica estacional según un estudio
publicado en Annales Allergy Asthma Immunology en el año
2000 cuyo objetivo fue determinar el coste beneficio de budesonida
intranasal en el tratamiento de la rinitis alérgica estacional.
En este trabajo los individuos con síntomas durante un
periodo de 7 a 10 días fueron seleccionados aleatoriamente
para recibir diariamente durante 4 semanas budesonida intranasal
Turbuhaler (400 mg) (n = 121) o el aerosol acuoso (256 mg) (n
= 121). El cuestionario de disponibilidad a pagar que medía
las ventajas del tratamiento fue administrado antes y después
de terminar el estudio. Los costes fueron recogidos y comparados
con los beneficios. Los sujetos estaban dispuestos a pagar 15,89
$ por semana de media (rango: 1$ a 75$) para aliviar los problemas
de rinitis estacional. El 80% de las personas se sentían
mejor, comparado con años anteriores. La media de lo que
estaban dispuestos a pagar en otra estación era 12,95$
por semana. Esto era el 92% (IC 95%, 85% -100%) de la estimación
del pre-tratamiento. No había relación entre los
ingresos y la voluntad a pagar estimada. Los beneficios eran mayores
que el coste para una media de 5,80$ por semana (IC 95%, 3,52$
- 8,08$), P < 0,001. No existía diferencia de costes,
voluntad a pagar, o coste-beneficio en las distintas opciones.
El análisis de sensibilidad reveló que en las conclusiones
era robusto. La conclusión a la que llegaron era que budesonida
intranasal presenta una relación positiva de coste-beneficio
en el tratamiento de la rinitis alérgica estacional y el
cuestionario de disponibilidad a pagar puede proporcionar un método
útil para determinar los beneficios de una terapia.]
| BIBLIOGRAFÍA |
| 1. Schramm B, Ehlken B, Smala A, Quednau
K, Berger K, Nowak D. Cost of illness of atopic asthma and
seasonal allergic rhinitis in Germany: 1-yr retrospective
study. Eur Respir J. 2003 ;21(1):116-22.
2. Law AW, Reed SD, Sundy JS, Schulman KA. Direct costs
of allergic rhinitis in the United States: estimates from
the 1996 Medical Expenditure Panel Survey. J Allergy Clin
Immunol. 2003;111(2):296-300.
3. Crown WH, Olufade A, Smith MW, Nathan R.Seasonal versus
perennial allergic rhinitis: drug and medical resource use
patterns. Value Health. 2003;6(4):448-56
4. Stempel DA, Woolf R.The cost of treating allergic rhinitis.
Curr Allergy Asthma Rep. 2002;2(3):223-30.
5. Menárguez JF, Zapata L, Sánchez MI, Alcantara
M, Lopez FJ, Martinez AB.¿Podemos mejorar el manejo
terapéutico de la rinitis alérgica en atención
primaria? 2001; 27(4):227-33)
6. Blaiss MS.Cost-effectiveness of H1-antihistamines. Clin
Allergy Immunol. 2002;17:319-36.
7. Peláez A Consensos sobre rinitis. Alergol Inmunol
Clin 2002; 17: 271-272
8. Jardón C, Martín G. Sin reacción
ante las alergias. Rev Esp Econ Salud 2003; 2(2 ):86-91
9. Keith PK, Haddon J, Birch S. A cost-benefit analysis
using a willingness-to-pay questionnaire of intranasal budesonide
for seasonal allergic rhinitis. Ann Allergy Asthma Immunol.
2000;84(1):55-62.
10. Crystal-Peters J, Crown WH, Goetzel RZ, Schutt DC The
cost of productivity losses associated with allergic rhinitis.
Am J Manag Care. 2000;6(3):373-8.
|
|
|