| Prescribir bien y barato...
¿Misión Imposible?
En un contexto de contención del gasto,
la adecuación de las intervenciones es un asunto básico
en cualquier sistema sanitario. Tras las cifras económicas aportadas
por múltiples estudios se ocultan pacientes que sufren efectos
adversos de terapias que no necesitan, otros que no reciben el tratamiento
necesario y otros en los que los antibióticos no funcionan por
vivir en un país exportador de gérmenes resistentes.
Carlos B. Rodríguez
Cuál es el coste
generado por prescripciones inadecuadas de antibióticos desde
Atención Primaria? En España, múltiples estudios
han tratado de dar respuesta a esta pregunta, pero nunca con un
enfoque global, sino mediante trabajos de carácter local,
dirigidos bien hacia el análisis de una patología
concreta, bien hacia el de un entorno geográfico determinado.
En 1998, un estudio becado por la Agencia de Evaluación catalana
analizó, teniendo en cuenta datos de 1995, un total de 2.438
visitas (espontáneas o de urgencia) por patología
infecciosa en las consultas de medicina general de 29 centros de
Primaria de Cataluña que originaron un coste global de unos
21.000 euros. De ellos, el 68,7 por ciento (cerca de 14.500 euros)
estaba generado por prescripciones inadecuadas, siendo el precio
medio de esa no adecuación de 5,9 euros por visita.
El informe (extrapolable, según sus autores, al resto de
Cataluña) también destacaba el coste medio de las
patologías en las que se prescribió un antibiótico
que no era necesario.
Por ejemplo, 6 casos de gastroenteritis que se trataron inadecuadamente
con antibióticos generaron un gasto de 10,2 euros por visita,
cifra que ascendió a 10,7 euros en 369 casos de infecciones
agudas del tracto respiratorio superior; a 13,3 euros en 258 casos
de bronquitis crónica y a 16,6 euros en 19 casos de gripe.
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En 1995, otro estudio que analizaba la prescripción
en casos de infecciones respiratorias agudas en un centro de salud
arrojó diferencias de coste superiores al triple entre los
pacientes que recibieron tratamiento sintomático (unos 4,1
euros) y los que recibieron antibióticos (15 euros). Y estos
estudios son sólo dos ejemplos.
Problemas de utilización
¿Cuáles son los principales problemas de utilización
de los antimicrobianos?. En primer lugar, su exagerado consumo,
una mala selección y un uso no adecuado para el nivel asistencial.
“Ello se debe a que en España, a diferencia de otros
países, como Canadá, no existe una política
específica de utilización adecuada de antibióticos”,
señala José Ramón Riera, director general de
Calidad y Atención Ciudadana del Principado de Asturias,
comunidad que pondrá en marcha unas guías farmacoterapéuticas
para mejorar la calidad de la prescripción.
Las principales consecuencias de esta carencia educativa tanto de
profesionales como de pacientes son, además del mayor coste
de la terapia, los efectos secundarios (sobre todo en pacientes
polimedicados) y las resistencias que pueden generarse. La OMS ha
alertado en ocasiones de que, si la gente continúa utilizando
antibióticos de manera negligente, nuevos ‘supermicrobios’
resistentes a todo tipo de fármacos podrían hacer
retroceder el mundo a los tiempos en que las infecciones leves causaban
la muerte.
La pérdida de la potencialidad de los antibióticos
tiene un doble efecto. Por un lado genera la necesidad de nuevos
antimicrobianos, con el costoso proceso de investigación
que conlleva. “Ya existen microorganismos en hospitales, como
algunas seudomonas aeruginosas multiresistentes, que prácticamente
son intratables con los antibióticos existentes”, explica
Emilio Bouza, jefe del Servicio de Microbiología Clínica
y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón
(Madrid). Por otro lado, en los últimos años se ha
visto que antibióticos que habían dejado de utilizarse
vuelven a recuperarse para indicaciones muy concretas.
Frente a este temido escenario de una era ‘post-antibiótica’,
el XIII Congreso Europeo de Microbiología Clínica
y Enfermedades Infecciosas celebrado en Glasgow ha arrojado resultados
esperanzadores: pese a que el consumo en España sigue siendo
excesivo, su uso ambulatorio se ha reducido en los últimos
años.
Desde 1997, ha bajado de 21,4 dosis diarias por mil habitantes a
18,8 en 2001. |
| Incentivos
económicos
La Consejería de Sanidad del Principado de Asturias
tiene previsto revertir en los propios médicos el ahorro
generado por la utilización de las guías farmacoterapéuticas
que concluirá próximamente. Aunque en España
no existía ningún ejemplo de ello, muchos proveedores
de atención sanitaria practican su actividad en un
medio que proporciona incentivos económicos a los facultativos.
Según estudios citados en el documento “Estrategia
mundial de la OMS para contener la resistencia a los antimicrobianos”,
en varios países se ha iniciado el uso de estrategias
de reembolso a los prestadores de servicios de salud, que
tienen por objeto promover entre los médicos una reducción
de la cantidad total de fármacos utilizados y, a menudo,
compartir los ahorros así logrados. Como ejemplo de
estos métodos se mencionan la capitación con
ahorros por concepto de farmacia, retención en un fondo
de medicina general y bonos ligados a los presupuestos farmacéuticos.
“Si bien estas estrategias pueden reducir el uso inadecuado
de antimicrobianos, también podrían reducir
su uso correcto”, matiza la OMS. No obstante, varios
estudios realizados en Escandinavia señalan que las
políticas nacionales sobre antibióticos pueden
ser inocuas y eficaces cuando se instauran conjuntamente con
cambios en los métodos de reembolso. |
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Según datos del proyecto ESAC (Vigilancia Europea sobre Consumo de
Antimicrobianos), que arrancó en noviembre de 2001, el retrato
europeo dibuja fuertes diferencias en el uso de antibióticos
en este nivel asistencial, que oscila entre las 10 dosis diarias
por mil habitantes de Holanda a las 32,9 de Francia. Grecia, Italia,
Luxemburgo, Polonia, Portugal, Bélgica y Eslovaquia también
están por encima de las 24 dosis.
Varios estudios de análisis de la prescripción apuntan
como otro problema de utilización de los antimicrobianos
al elevado número de especialidades farmacéuticas
de un mismo principio activo que usan los médicos y la tendencia
de algunos profesionales a emplear aquellos medicamentos nuevos,
a pesar de que son más caros y de que, en ocasiones, como
explica Bouza, no aportan mejoras sustanciales sobre fármacos
del mismo grupo. Este punto es discutido por Asensio López,
vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar
y Comunitaria (Semfyc), quien recuerda además que los precios
de las especialidades “no dependen tanto del profesional como
del gestor y de la industria”.
| Tabla 2. Adecuación
clínica según prescripcion-indicación
|
Prescripción
antibiótica |
| Categoría |
Nº |
% |
| Adecuada |
337 |
25,5 |
| Adec. + interacción medicamentosa |
10 |
0,8 |
| Subtotal |
347 |
26,3 |
| |
| Inadecuada |
960 |
72,7 |
| Inadec. + interacción |
| medicamentosa |
14 |
1 |
| Subtotal |
974 |
73,7 |
| Total |
1.321 |
| |
| No
prescripción antibiótica |
| Categoría |
Nº |
% |
| Adecuada |
1.025 |
91,8 |
| Inadecuada |
92 |
8,2 |
| Total |
1.117 |
| |
|
|
| TOTAL |
2.438 |
|
Genéricos: ¿La solución?
La elevada variabilidad de las especialidades farmacéuticas
prescritas presenta otro interrogante más: ¿Se plantean
los profesionales sanitarios los costes que suponen para el sistema
público, y para el propio paciente, sus decisiones clínicas?
Los expertos no se ponen de acuerdo en este punto. “Los médicos
no vivimos con una obsesión del coste de las cosas, y deberíamos
tenerla”, asegura Emilio Bouza.
El responsable de Farmacia de la región sanitaria de Barcelona
Norte y Maresme del Servicio Catalán de Salud y miembro de
la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención
Primaria (Sefap), Jordi Peláez, afirma, no obstante, que
“los profesionales sanitarios se plantean cada vez más
la importancia del gasto a la hora de prescribir”.
Peláez es el responsable de un estudio reciente cuyo objetivo
era demostrar que una prescripción de calidad puede contener
el gasto farmacéutico en residencias geriátricas.
A su juicio, este programa no está enfocado desde los errores
de prescripción, sino desde una intervención “dirigida
a mejorar la eficiencia en la utilización de las alternativas
terapéuticas, en la línea de que lo que se gasta en
farmacia sea más adecuado a las necesidades reales”,
y pone de manifiesto el papel de los genéricos en la contención
del gasto.
La iniciativa muestra un ahorro potencial en las residencias intervenidas
de más de 524.334 euros, consiguiendo que la prescripción
de genéricos pase del 7,9 por ciento al 13,1 por ciento y
el número de envases disminuyera en un 2 por ciento. En las
residencias no intervenidas el gasto creció un 16 por ciento
(en 695.667 euros) y los envases un 12,5 por ciento.
En 1998, otro estudio, que también tuvo en cuenta datos de
facturación de 1995, evaluó cuánto se ahorraría
si se prescribiera la alternativa más barata en una selección
de antimicrobianos (ver tabla2). El gasto en las áreas estudiadas
fue de 51,3 millones de euros, mientras que en los antiinfecciosos
seleccionados fue de 3,1 millones de euros, el 6,1 por ciento del
total. El ahorro estimado fue del 7,63 por ciento (unos 240.000
euros) y se concentró en los subgrupos de penicilinas, quinolonas,
cefalosporinas y macrólidos. El 75 por ciento del ahorro
potencial identificado se hubiera logrado prescribiendo la alternativa
más barata de amoxicilina y ciprofloxacino.
| Tabla 2. Ahorro estimado
con la elección de la alternativa más barata
por subgrupos |
| |
Activos
|
Pensionistas |
Total
|
| |
Ahorro |
Ahorro% |
Ahorro |
Ahorro% |
Ahorro |
Ahorro% |
| |
(euros) |
|
(euros) |
|
(euros) |
| Tetraciclinas |
402,2 |
1,65 |
451,1 |
3,63 |
853,3 |
2,32 |
| Cloranfenicol |
0,12 |
4,48 |
2,98 |
23,87 |
3,1 |
20,23 |
| Penicilinas con |
| amplio espectro |
8.898,6 |
3,22 |
42.670,1 |
23,32 |
101.568 |
23,26 |
| Cefalosporinas |
662,6 |
2,60 |
17255,8 |
2,53 |
25.918,4 |
2,55 |
| Macrólidos |
10.578,9 |
2,44 |
13.344,9 |
2,58 |
23.923,9 |
2,52 |
| Aminoglucósidos |
531,3 |
13,98 |
1851,5 |
16,03 |
69,8 |
15,52 |
| Rafampicinas |
54 |
1,88 |
15,8 |
0,61 |
0 |
1,28 |
| Fosfomicina |
94 |
1,28 |
162,1 |
0,82 |
256,4 |
0,94 |
| Quinolonas |
14.604,7 |
15,45 |
70.232,7 |
16,09 |
84.837 |
15,97 |
| Otros * |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
| TOTAL |
93.827,05 |
7,69 |
145.987,4 |
7,60 |
239.814 |
7,63 |
|
En aquellos años, el consumo de genéricos en España
no superaba el 1 por ciento y en terapia antiinfecciosa sólo
había genéricos para un reducido número de
principios activos. Actualmente, según la Asociación
Española de Fabricantes de Sustancias y Especialidades Genéricas,
la cuota media del mercado en valores ronda el 3,75 por ciento,
más principios activos cuentan con genérico y el precio
de las EFG es menor, lo que repercutirá en mayores cotas
de ahorro. Pese a ello, el escaso alcance del mercado español
de genéricos, en comparación a la media europea (15
por ciento), limita los ahorros que se podrían lograr por
esta vía.
Soluciones
Así las cosas, ¿qué se puede hacer o se está
haciendo para reducir el abuso en el consumo de antibióticos,
las deficientes prescripciones y el coste que generan? Una de las
medidas más recientes es el plan piloto de administración
de antibióticos en dosis unitarias de País Vasco,
Galicia y Extremadura. Además, la Administración destinará
12 millones de euros a fomentar el uso racional del medicamento
y evaluar los mejores perfiles de prescripción. Cada comunidad
(incluyendo Ceuta y Melilla) recibirá 60.000 euros. El resto
se distribuirá proporcionalmente a la población de
cada una.
Al margen de estas iniciativas, los expertos coinciden a la hora
de señalar que la mejora de la prescripción, básicamente,
debe residir en tres pilares: un diagnóstico clínico
con tiempo para la exploración y el reconocimiento; la formación,
a través de la elaboración de guías farmacoterapéuticas,
y la atención continuada.
Dejando a un lado el problema que sigue representando la automedicación,
el tiempo sigue siendo el factor a corregir de una realidad que
expresa el vicepresidente de la Semfyc: “Los médicos
de Primaria trabajamos con la incertidumbre, nunca tenemos una prueba
diagnóstica, cien por cien fiable, que diga qué antibiótico
corresponde, por eso siempre haremos una parte de prescripción
inadecuada”. |
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