Sin reacción ante las alergias

Las alergias aumentan en España año tras año aunque, por el momento, no ha provocado ninguna reacción en el sistema. Mayor presión asistencial, escasez de alergólogos e incremento del gasto farmacéutico son algunos de los problemas detectados. Mientras, las vacunas se abren hueco como alternativa para frenar su impacto.

Carlos Jardón Gema Martín

Las alergias son un problema de salud creciente en todos los países industrializados y España no es una excepción. En la actualidad, se estima que el 23% de la población española padece algún tipo de enfermedad alérgica y diversos informes subrayan que la prevalencia aumenta un punto porcentual cada año.
El estudio Allergy-Living & Learning, realizado entre 7.000 pacientes de 10 países europeos, sitúa la prevalencia media en Europa de enfermedades alérgicas respiratorias en el 24 por ciento, siendo la rinitis alérgica y el asma bronquial las patologías más frecuentes. En segundo término se encontrarían las alergias cutáneas, las alimentarias y las reacciones a fármacos. Para el presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica(Seaic), Antonio Peláez, las alergias empiezan a adquirir una gran relevancia tanto por su impacto sanitario, como socioeconómico. “La importancia de las patologías alérgicas es cada vez más elevada y no hay que olvidar, por ejemplo, que actualmente el gasto por medicación antiasmática es de 270 millones de euros, a lo que habría que sumar los costes indirectos derivados del absentismo y las bajas laborales”, destaca Peláez.
No en vano, el presidente de la Seaic apunta que las alergias son un problema común y creciente en los países industrializados y, de acuerdo con un estudio de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica, se estima que los costes anuales de la rinitis alérgica ascienden en la Unión Europea a más de 3.000 millones de euros, de los cuales, 1.200 millones de euros corresponden a los costes directos y 1.800 millones a los indirectos. “En los últimos años se ha producido un cambio de concepto en los patologías alérgicas y ya no se consideran como enfermedades banales que no condicionan demasiado la vida cotidiana del paciente”, añade Peláez.

Sin embargo, aunque el impacto de las alergias aumenta año tras año, los expertos detectan una serie de deficiencias en el actual sistema que dificultan el manejo de las mismas. Así, se incide en la escasez de alergólogos que existe en España, un aumento de la presión asistencial, las “largas” listas de espera o la necesidad de una mayor continuidad asistencial entre Atención Primaria y Especializada. De hecho, en la actualidad hay en España cerca de 450 alergólogos, lo que supone una media de un especialista por cada 150.000 habitantes, mientras que la recomendación que hace la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que los países dispongan de un alergólogo por cada 50.000 habitantes. “Es muy importante concienciar a las autoridades sanitarias al respecto. Además, las previsiones para el futuro no son nada halagüeñas, puesto que la prevalencia aumenta un punto porcentual cada año”, recuerda el presidente de la Seaic.

Aumento de las alergias
Entre las causas que han motivado este incremento de las alergias, los expertos subrayan que existe un claro componente genético -la predisposición hereditaria para que un individuo sea alérgico se estima en al menos el 20% de la población-, aunque matizan que éste no puede ser el principal factor del aumento de las alergias debido a la rapidez con que se ha producido el cambio epidemiológico. Por ello, los expertos señalan que las causas deben buscarse en otros factores condicionantes como puede ser la polución medioambiental o los estilos de vida.

Tabla 1. DATOS CLAVE DE LAS ALERGIAS

El 23% de la población española padece algún tipo de patología alérgica.

La prevalencia aumenta un punto porcentual cada año.

Se estima que hay 6 millones de españoles alérgicos al polen.

Mayor incidencia de las alergias en ciudad que en el ámbito rural.

Cambio en el perfil del paciente alérgico. Aumentan los casos en niños de 4-5 años y en mayores de 50 años.

En España hay una alergólogo por cada 150.000 habitantes. (La recomendación de la OMS es de un alergólogo por cada 50.000 habitantes).

En Europa, los costes de la rinitis alérgica superan los 3.000 millones de euros (costes directos 1.200 millones de euros y costes indirectos 1.800 millones).

Sólo el 10% de los alérgicos que hay en España se vacuna.

El 60% de los afectados por alergias respiratorias desconocen la inmunoterapia.

En este apartado, destaca la denominada hipótesis “higienista”. Dicha teoría establece que la reducción de las infecciones durante la edad infantil -principalmente como consecuencia de una forma de vida “occidentalizada”- provoca una menor estimulación del sistema inmunológico, con el consiguiente aumento de las posibilidades de desarrollar una enfermedad alérgica en el futuro.
Respecto a la polución ambiental, la contaminación atmosférica y en concreto la combinación polen-diesel es otro de los factores responsables del incremento en el número de alérgicos. Este análisis confirma también el hecho de que las enfermedades alérgicas tienen mayor prevalencia en la ciudad que en el ámbito rural.

“Debe fomentarse la relación entre los alergólogos y el médico de AP”
El presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), Antonio Peláez, aboga por una mayor relación entre los alergólogos

y los médicos de Atención Primaria como uno de los caminos a seguir para reducir el impacto socioeconómico de las alergias. “Los alergólogos no reclamamos el control absoluto del paciente. Nuestra postura es que cualquier paciente con sospechas de un proceso alérgico debe ser estudiado por un especialista, lo que no quiere decir que luego, desde Atención Primaria, no se controle”, señala el presidente de la Seaic, quien añade que, en algunas comunidades, “la Administración intenta restringir el acceso de los pacientes a la Atención Especializada”. A este respecto, una de las propuestas que plantea esta sociedad científica es que los centros de especialidades cuenten con especialistas en la materia. “Si el alergólogo estuviera en un centro de especialidades, la asistencia continuada sería mucho menos compleja”, apostilla Peláez.
El presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica incide además en otras dos reivindicaciones. Por un lado, la escasa representación de la Alergología en los estudios de Medicina y, por otro lado, la falta de especialistas. “Es muy importante concienciar a las autoridades sanitarias de la importancia que tienen las enfermedades alérgicas, que no son tan banales como a veces se ha pensado”, subraya.

“Aunque la presencia de polen en un entorno rural sea mayor que en la ciudad, la combinación polen diesel de las urbes influye con más determinación en el desarrollo de la enfermedad”, afirma Javier Subiza, presidente del Comité de Alergología de la Seaic.
Otro de los cambios que se están produciendo en el ámbito de las alergias hace referencia al perfil de los pacientes. Así, los expertos señalan que tradicionalmente el paciente alérgico al polen oscilaba entre una franja de edad de los 14 a los 30 años, registrándose un pico a los 22 años. Sin embargo, la situación actual ha cambiado y cada vez es mayor el número de casos en pacientes de edades extremas, es decir, en niños de 4 o 5 años o en personas mayores de 50 años.

Primaria-Alergólogo
La remisión de un paciente alérgico desde Atención Primaria al alergólogo es otra de las carencias que los expertos detectan en el sistema sanitario para hacer frente al aumento de las alergias. Para Miguel Román, del grupo de enfermedades respiratorias de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SemFyC), esta situación es imposible de llevar a cabo en algunos casos, concretamente en las Islas Baleares y en Huesca, puesto que no hay alergólogos en la Seguridad Social a los que remitir pacientes. “La mayoría de las veces, y según el tipo de alergia, se derivan los pacientes al especialista de referencia correspondiente, es decir, si es una alergia cutánea al dermatólogo, una alergia bronquial al neumólogo, y si afecta a las vías altas al otorrino”, señala Román.
Por su parte, desde la Seaic se incide además en la ausencia de alergólogos en los centros de especialidades, lo que supone un problema añadido para el paciente, puesto que para ser atendidos tienen que desplazarse a un centro hospitalario, con el incremento de las listas de espera y con la incomodidad que genera en el paciente. “Una de nuestras reivindicaciones es que la alergología se incluya en los centros de especialidades, lo que agilizaría el diagnóstico y el tratamiento de las alergias y haría que la continuidad asistencial fuese mucho menos compleja”, afirma Peláez.
En esta línea, Tomás Chivato, jefe del Servicio de Alergología del Hospital Central de la Defensa de Madrid y presidente del Comité de Inmunoterapia de la Seaic, asegura que, aunque existen unas pautas de derivación establecidas, éstas no siempre se cumplen debido a la escasez de alergólogos y al problema de las listas de espera. “Es imposible seguir los cauces si el paciente tiene que esperar un año y medio para ser atendido”, señala Chivato. No obstante, este experto aboga por un acercamiento entre las distintas sociedades implicadas en el tratamiento de las alergias, -medicina general, alergología y pediatría- con el objetivo de “acercar posturas” y unificar criterios en el abordaje de las alergias.
Un estudio dirigido por Antonio Nieto, jefe del Servicio de Alergología Infantil del Hospital La Fe de Valencia, plantea además la hipótesis de que los costes por medicación antiasmática decrecen en aquellas comunidades autónomas cuyo número relativo de alergólogos es mayor (ver figura 1). Según apunta este experto, la intervención del alergólogo en el diagnóstico etiológico de la enfermedad y en establecer un tratamiento adecuado puede significar un notable ahorro tanto en costes directos como indirectos. Así, diversos estudios reflejan que el número de hospitalizaciones disminuye en un 70% de los casos cuando el paciente es tratado por un alergólogo frente a un no especalista; que las visitas a urgencias se reducen en un 50%; que los costes de hospitalización decrecen en un 95%; o que el absentismo escolar y laboral disminuye un 37%.
El jefe del Servicio de Alergología Infantil del Hospital La Fe subraya además que, hace años, la alergia era considerada como causa del asma en menos del 50% de los casos, mientras que en la actualidad este porcentaje se eleva hasta el 75 y el 85% de los casos.

Calidad de vida
Para el presidente de la Seaic, la introducción del concepto “calidad de vida” en la asistencia sanitaria ha supuesto que las alergias adquieran mayor protagonismo. Según afirma Peláez, procesos que pueden parecer “banales” a primera vista, como la rinitis, provocan diversas complicaciones en el paciente que pueden llegar a condicionar incluso su vida cotidiana. A este respecto, el ya mencionado estudio Allergy-Living & Learning pone de manifiesto que el 69% de los pacientes europeos se sienten limitados en su vida diaria, en diferentes grados de afectación, como consecuencia de la enfermedad alérgica.

Figura 1. ESTUDIO ALLERGY-LIVING&LEARNING: ANÁLISIS EN ESPAÑA




El estudio refleja también qué concepto de “calidad de vida” tienen los pacientes, donde se oyen expresiones como no tener que preocuparse de llevar la medicación, ser capaz de desear de nuevo que llegue la primavera y el verano, no sentirse sofocado por más tiempo, ser capaz de dormir toda la noche sin despertarse, o poder volver a ser impulsivo sin tener que preocuparse de las consecuencias.
Este estudio arroja también algunas deficiencias en el sistema como es la falta de información que recibe el paciente sobre las alergias, donde un 75% de los encuestados demandan un mayor volumen de información en relación con su proceso alérgico, así como el desconocimiento que hay entre los pacientes hacia las vacunas como una opción para poner freno al desarrollo de su enfermedad. Según datos de la Seaic, sólo uno de cada diez alérgicos españoles se vacuna.

Las vacunas
El abordaje terapéutico de las alergias, de acuerdo con los expertos, presenta varios niveles de actuación. En primer lugar, se establecen las medidas de control o “evitación” para disminuir la exposición del paciente al alergeno o sustancias que le producen alergia. “Este es el tratamiento más coste efectivo”, puntualiza Miguel Román. En segundo lugar, se recurre a la medicación para aliviar la sintomatología de la alergia. “Medicamentos muy eficaces que han avanzado de forma importante reduciendo los efectos secundarios, pero que no curan la enfermedad”, recuerda el presidente de la Seaic. Y en un tercer escalón, la inmunoterapia, que ha sido cuestionada durante algún tiempo, pero que empieza a abrirse hueco al ir aumentando su eficacia, calidad y seguridad. Según afirma Tomás Chivato, presidente del Comité de Inmunoterapia de la Seaic, en el caso de la rinitis alérgica, las vacunas presentan una efectividad que ronda el 80%, y destaca que dicha efectividad aumenta dependiendo del alergeno al que es sensible el paciente. “En los ácaros puede haber una mejoría del 90%, y si hablamos de alergias a venenos de himenópteros, (abejas y avispas) nos situamos en porcentajes del 95 y el 100%”, subraya.
En cuanto a la efectividad de las vacunas en el tratamiento del asma, Miguel Román, del grupo de enfermedades respiratorias de la SemFyC, señala que su uso está menos indicado y sólo se recomienda cuando el asma está provocado por un único alergeno. “Está demostrado que si se es alérgico a 3 o 4 agentes, aunque se vacune contra todos ellos, pasado mañana se puede ser alérgico a uno nuevo”, señala Román.

Figura 1. CORRELACIÓN COSTES POR MEDICACIÓN ANTIASMÁTICA/Nº DE ALERGÓLOGOS POR CC.AA. Figura 2. CORRELACIÓN COSTES POR MEDICACIÓN ANTIASMÁTICA/COSTE DE LA INMUNOTERAPIA

No obstante, Chivato matiza que las vacunas en el tratamiento del asma son especialmente eficaces en niños, donde la enfermedad lleva poco tiempo de evolución, e insistió en la necesidad de abordar el problema en las edades más precoces posible, respetando siempre el límite de edad de los 5 años, según determina la recomendación de la OMS. “Si dejamos que el asma evolucione durante décadas, la posibilidad de obtener beneficios con las vacunas disminuye porque nos vamos a encontrar con un fondo inflamatorio difícil de controlar”, señala Chivato.
En este sentido, este experto subraya que el estudio Preventive Allergy Treatment (PAT), realizado en niños de entre 6 y 14 años con rinitis alérgica, demuestra que la inmunoterapia puede reducir el desarrollo de asma en el 60% de los niños, frente a un grupo de control no tratado.

Ahorro de costes
El jefe del servicio de Alergología Infantil del Hospital La Fe subraya que es necesario realizar más estudios sobre el impacto económico, en términos de ahorro, que producen las vacunas. No en vano, un estudio dirigido por él relaciona la evolución del gasto por medicación antiasmática en función del coste de las terapias inmunológicas. Así, el análisis establece una correlación negativa y sostiene que aquellas comunidades autónomas que más invierten en vacunas, presentan un menor gasto en medicamentos. (ver figura 2). “Hay que tener en cuenta que las vacunas suponen un mayor desembolso al principio, ya que durante las pautas de vacunación se continúa con la medicación para aliviar los síntomas”, afirma Nieto. “Sin embargo -continúa- la cuestión está en que los tratamientos farmacologicos se mantienen de por vida, mientras que la inmunoterapia altera el curso de la enfermedad”.

No obstante, los expertos coinciden en resaltar que la base de cualquier de decisión terapéutica debe partir de un diágnostico etiológico, es decir, abordar las alergias conociendo sus causas y no limitarse a realizar un diagnóstico sintomático. “Lo fundamental en cualquier enfermedad es averiguar la causa que la produce y a partir de ahí determinar el tratamiento más eficaz y más barato”, señala Nieto.
En cuanto al futuro del abordaje terapéutico de las alergias, el presidente de la Seaic subraya que además de ir perfeccionando las terapias inmunológicas, tanto en su eficacia como en su forma de administración, se están investigando un nuevo fármaco que incidiría sobre la inmunoglobulina IgE, el anticuerpo responsable de las reacciones alérgicas. “El fármaco es un anticuerpo monoclonal específico para la IgE, obtenido por ingeniería genética, que probablemente será aprobado en uno o dos años”, señala el presidente de la Seaic.

Tabla 3. COSTE DE LA MEDICACIÓN ANTIASMÁTICA E INMUNOTERAPIA POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS EN 1996

 

 

 

Descargar documento PDF (75 KB) - Rev Esp Econ Salud Mar-Abr 2003; 2(2)

 

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