|
También
en 2001, la American Thoracic Society ha publicado unas nuevas guías
que aportan recomendaciones basadas en la evidencia científica.
Éstas incluyen la novedad de diferenciar a los pacientes
por la presencia o no de factores de riesgo en la resistencia a
los antibióticos, sobre todo en el caso del Streptococus
pneumoniae respecto a la penicilina.
Estas recomendaciones son consecuencia de la evolución de
las normativas de la American Thoracic Society (ATS) publicadas
en 1993, aunque con continuos cambios.
“Si se aplican las guías correctamente cabe esperar
con el tiempo una disminución de las resistencias, con el
ahorro económico que esto lleva consigo”, destaca el
doctor Antonio Torres, vicepresidente de la sociedad española
de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y
neumólogo del Hospital Clinic de Barcelona, quien ha participado
en numerosas ocasiones en la elaboración de las mencionadas
guías.
En esta línea, el vicepresidente de SEPAR apunta que “en
los últimos años se ha avanzado mucho en el campo
de la neumonía y esto se ha plasmado en el cambio de las
recomendaciones”. En su opinión, este hecho trae consigo
importantes implicaciones económicas, entre las que señala,
por ejemplo, que “se recomiendan antibióticos como
las nuevas quinolonas, que en teoría son más caros,
pero que muestran que tienen una mejor relación de coste-eficacia”.
De acuerdo con Torres, una de las dificultades que se encuentran
a la hora de elaborar estas guías es que “existen fuertes
diferencias geográficas” en las resistencias.
Entre los documentos de consenso realizados hasta la fecha, destacan
los de la British Thoracic Society (1993) y la Infectious Diseases
Society of America (1998) y, en España, los de la Sociedad
Española de Quimioterapia (1998) y el de la SEPAR (1997).
Esta patología es un problema sanitario y económico
de primer orden, ya que supone la sexta causa de muerte en Estados
Unidos y supuso un gasto en 2000 de 8.000 millones de dólares
(7.421 millones de euros) en su tratamiento en este país.
En España, causó 3.900 fallecimientos en 1999.
Pronóstico correcto
Una de las carencias que presenta el tratamiento
de la NAC es la falta de un pronóstico adecuado.
De hecho, la SEPAR, a través del grupo de profesionales Tuberculosis
e Infección Respiratoria (TIR), ha llevado a cabo un estudio
en una población de 1.500 enfermos que ahora está
en revisión en la revista JAMA (The Journal of The American
Medical Association) sobre los factores pronósticos de la
falta de respuesta al tratamiento empírico, es decir, el
realizado a partir de un diagnóstico clínico.
De hecho, Torres ha adelantado a ReES que una de las principales
conclusiones del estudio es que el 10% de los pacientes que se hospitalizan
por neumonía adquirida en la comunidad tienen un fracaso
en el tratamiento empírico. Desde el punto de vista económico,
el vicepresidente de la SEPAR ha señalado que estos pacientes,
que suponen el 30% de los afectados por la NAC, “son los grandes
consumidores de recursos porque hay que cambiar la pauta antibiótica
y revalorar la estrategia diagnóstica”.
Por otra parte, el 70% restante de pacientes aquejados por esta
patología son los que no requieren ingreso hospitalario y
que reciben un tratamiento en sus domicilios por vía oral.
Evidentemente, los costes que éstos pacientes generan son
muy inferiores.
TABLA 1. NEUMONÍA ADQUIRIDA EN LA COMUNIDAD (NAC)
- Incidencias: 5-10 casos/1.000 habitantes y año
- Precisan ingreso hospitalario 8-25% de los casos
- Mortalidad Media 5%:
1-2% tratados ambulatoriamente
5-10% ingresados en planta
Hasta 40% ingresados en UCI
En el 40-60% de los casos no se lleva a un diagnóstico etiológico
de la enfermedad
FUENTE: SEPAR
Otras formas de ahorro
Además de la aplicación de las guías clínicas,
existen otros factores que pueden incidir de manera positiva en
el ahorro de costes en el tratamiento de la NAC.
De hecho, el doctor Julio Ramírez, de la Universidad de Louisville
(Estados Unidos) destaca el paso de terapia endovenosa a terapia
oral en una publicación en la revista Archives of Internal
Medicine. Este experto señala que en el paciente hospitalizado
por NAC, “una vez que alcanza la estabilidad clínica,
es seguro cambiar de los antibióticos intravenosos a los
orales incluso en caso de bacteremia causada por Streptococus pneumoniae”.
Este cambio abarata los costes del tratamiento.
Ingreso hospitalario
Gran parte de los costes directos de la neumonía
adquirida en la comunidad procede de los ingresos hospitalarios.
De acuerdo con el doctor José Prieto, catedrático
de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid,
“se estima que en España existen alrededor de 30 ingresos
hospitalarios anuales por neumonías por cada 100.000 habitantes
al año”, lo que sumaría un total de 12.000 pacientes
hospitalizados.
En cuanto los gastos de la hospitalización a causa de la
NAC, Prieto asegura que éstos oscilan entre los 300 y 600
euros al día, con un promedio de cinco días de hospitalización
por paciente.
Teniendo estos datos en cuenta, los costes de la hospitalización
por neumonía adquirida en la comunidad en España oscilarían
entre los 18 y los 36 millones de euros anuales.
En cuanto a la prevalencia de esta patología, se estima que
el 1 por ciento de la infecciones respiratorias que se dan en la
comunidad son neumonías. “Este dato en términos
relativos no es elevado, pero teniendo en cuenta que las infecciones
respiratorias son la más frecuentes en la comunidad, en números
absolutos significa que la mayoría de los médicos
se ven de alguna forma u otra con algún caso de neumonía”,
explica Prieto. La neumonía se presenta en entre cinco y
diez casos por cada 1.000 habitantes y año de promedio y,
“en el anciano, la cifra aumenta hasta entre 35 y 40 casos
por 1.000 habitantes”, señala Torres.
En referencia al gasto en medicamentos, este catedrático
de Microbiología señala que es necesaria la elaboración
estudios farmacoeconómicos en este campo, los cuales, para
ser exhaustivos, han de seguir un doble patrón: por una parte
definir el grupo etario y por otra que se indique el ingreso hospitalario
en caso de que se haya producido, “Si hablamos del coste de
esta patología, es distinto un joven sin enfermedad de base
que un anciano que requiere un ingreso hospitalario, ya que el coste
es superior en este último”, apunta.
Costes indirectos
Una neumonía es normalmente incompatible
tanto con la actividad profesional como con la escolar, por lo que
los costes indirectos que provoca son importantes. Los afectados
por la NAC son pacientes que necesitan un tratamiento con antibióticos
-durante una o dos semanas- muchas veces en combinación con
otros medicamentos de apoyo. “Durante este tiempo que se aplica
el tratamiento, generalmente el paciente está de baja, y
tras la misma, éste queda debilitado, por lo que el periodo
de convalecencia puede alargarse otra semana”, explica el
doctor Prieto.
En esta línea, el doctor Prieto añade que “la
Administración generalmente evalúa sólo los
costes de los tratamientos y de los ingresos hospitalarios y olvida
los que supone que el enfermo esté siendo cuidado en su domicilio,
el coste que supone que un niño quede retrasado varias semanas
en el colegio o el hecho de que otra persona esté cuidando
del paciente”, que en ocasiones tiene también una vida
laboral activa y por tanto pierde su tiempo de trabajo atendiendo
a estos enfermos, matiza el doctor.
Tratamientos
De acuerdo con Carlos Melero, del Servicio de
Neumología, Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid,
más de 30 antibióticos han sido aprobados en Estados
Unidos por la Food and Drug Administration (FDA) para el tratamiento
de la Neumonía Adquirida en la Comunidad.
Según señala este experto en un programa de tratamiento
para Atención Primaria, “en la mayoría de los
casos, el fármaco de elección ha sido la eritromicina
DCI o uno de los nuevos macrólidos, claritromicina DCI o
azitromicina DCI”.
Además, añade que a pesar de que la American Thoracic
Society (ATS) recomienda diferentes tratamientos para pacientes
mayores de 60 años y para pacientes de edad igual o inferior
a esa edad sin comorbilidad añadida, un estudio reciente
del doctor Patrick Gleason encuentra que “pocos médicos
siguen las recomendaciones para los pacientes de mayor edad”.
Por otro lado y desde el punto de vista de cobertura del neumococo,
la agencia estadounidense del medicamento (FDA) ha reconocido recientemente
la actividad de moxifloxacino y de amoxicilina más ácido
clavulánico frente al neumococo resistente a penicilina.
Por su parte, la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas
(IDSA) recomienda a los macrólidos como los antibióticos
de primera línea en el tratamiento de la NAC en pacientes
ambulatorios. “La eritromicina DCI tiene la ventaja de ser
la menos costosa de los tres antimicrobianos citados anteriormente,
pero también es el menos efectivo frente a Haemophilus influenzae”,
señala.]
|