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Presupuestos sanitarios tras las transferencias. ¿Garantizan el
principio de equidad?
| Los presupuestos sanitarios son en España
los segundos en importancia y cuantía, tras el gasto destinado a la
educación. Finalizado el proceso de transferencias en las diez comunidades
autónomas que aún no tenían las competencias en esta materia, la sanidad
continúa siendo centro de todas las políticas autonómicas, un hecho
que así reflejan sus presupuestos para 2002. Una característica esencial
de los presupuestos de las regiones que gestionan su sanidad por primera
vez este año es el importante incremento del dinero destinado a esta
partida. Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura,
La Rioja, Aragón, Baleares, Asturias y Cantabria han aumentado considerablemente
esta cifra (que en el caso de algunas comunidades, como Madrid, se
ha multiplicado por siete), habida cuenta de que la asunción de dichas
competencias significaba también la asunción de todos los recursos
humanos (personal sanitario y no sanitario) y materiales del Insalud
(hospitales, centros de salud, etcétera), además de sus funciones
y responsabilidades. |
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El importante aumento de los recursos que a partir
de este momento gestionarán los gobiernos de estas diez regiones
supone un lógico incremento de la cifra destinada a su financiación.
Así, el gasto sanitario per capita en las CC.AA. españolas se encuentra
dentro de una horquilla que varía entre los 943,80 euros que Asturias
dedica a la salud de cada ciudadano y los 752,44 euros de las Islas
Baleares. No obstante, los recursos que la Junta de Andalucía destina
a la sanidad (5.655 millones de euros) y que han aumentado con respecto
al ejercicio anterior un 9,90 por ciento, suponen casi un tercio
del presupuesto global de este territorio para 2002.
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MEDICAMENTOS Y GASTO SANITARIO
El gasto farmacéutico es una de las partidas más importantes
de los presupuestos sanitarios de las comunidades autónomas
y
del antiguo Insalud, tanto que, en algunos casos, el gasto
en medicamentos puede suponer hasta casi el 30 por ciento
del presupuesto sanitario total.
El pasado año 2001 el importe total de la facturación de recetas
del Sistema Nacional de Salud ascendió a más de 7.256 millones
de euros, lo que representa un crecimiento del 7,93 por ciento
respecto al ejercicio anterior. Por servicios de
salud, el valenciano ha sido el que ha registrado un gasto
farmacéutico más elevado: 886,72 millones de euros, mientras
que el canario ha sido el que sufrido
un mayor incremento de este gasto durante el pasado, un 10,29
por ciento, respecto a 2000.
El incremento constante del gasto farmacéutico y los recursos
que consume de los presupuestos públicos conlleva que el control
de
esta partida se haya convertido en uno de los objetivos prioritarios
de las políticas sanitarias y económicas de los gobiernos
autonómicos, al mismo tiempo,
que es uno de los temas más conflictivos entre el MSC y las
consejerías autonómicas de salud. Como ejemplo, baste recordar
la polémica suscitada entre algunas comunidades autónomas
y el Gobierno central
en torno a qué departamento
(Insalud o consejerías de Sanidad) debía encargarse del pago
de la factura farmacéutica
del pasado mes de diciembre de 2001.
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Recursos asistenciales
No obstante, las diferencias más importantes entre las distintas comunidades
se refieren, no tanto a sus presupuestos sanitarios, como a los recursos
y a los servicios asistenciales heredados del Insalud. Por otra parte,
es lógico que estas regiones no se encuentren al mismo nivel en recursos,
prestaciones y servicios que Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunidad
Valenciana, Canarias, Navarra y Andalucía, que gestionan y ejecutan sus
políticas sanitarias desde hace ya tiempo, pero que también han pasado
por una fase de adaptación de los recursos del Insalud a su propia realidad
social y económica. Así, el Servicio Andaluz de Salud cuenta con 1.426
centros de salud, lo que supone un centro por 5.192 habitantes, una cifra
que contrasta con la situación de las Islas Baleares, donde existe un
centro de salud por 18.694 habitantes. De la misma manera, Murcia y la
Comunidad Valenciana registran un menor número de camas hospitalarias
por cada 1.000 habitantes, (1,83 y 2,08 respectivamente), que, por ejemplo,
Cantabria (4,65) o Aragón (4,60).
Gasto sanitario por comunidades:
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POBLACIÓN
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(miles de
euros) |
PER CAPITA |
| Andalucía |
7.403.968 |
5.655.948 |
763,91 |
| Aragón |
1.199.753 |
1.090.837 |
909,22 |
| Asturias
|
1.075.329 |
1.014.899 |
943,80 |
| Islas Baleares |
878.627 |
661.113 |
752,44 |
| Canarias |
1.781.366 |
1.449.627 |
813,77 |
| Cantabria |
537.606 |
480.827 |
894,39 |
| Castilla-La Mancha |
1.755.053 |
1.512.089 |
861,56 |
| Castilla
y León |
2.479.425 |
2.103.542 |
848,40 |
| Cataluña
|
6.361.365 |
5.089.000 |
799,99 |
| Comun.Valenciana |
4.202.608 |
3.293.061 |
783,58 |
| Extremadura |
1.073.381 |
866.367 |
807,14 |
| Galicia |
2.732.926 |
2.189.427 |
801,13 |
| Madrid |
5.372.433 |
4.207.000 |
783,07 |
| Murcia |
1.190.378 |
980.000 |
823,27 |
| Navarra |
556.263 |
498.509 |
896,18 |
| País Vasco |
2.101.478 |
1.887.763 |
898,30 |
| Rioja
(La) |
270.400 |
229.090 |
847,23 |
| Fuente: Consejerías
de Sanidad de Comunidades Autónomas. |
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Para paliar situaciones de este tipo, algunas consejerías
de Sanidad han firmado acuerdos de colaboración para prestar asistencia
sanitaria a los ciudadanos de aquellas comunidades que no pueden acceder
en igualdad de condiciones a determinados servicios. Este es el caso del
protocolo de coordinación firmado entre Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla
y León y Extremadura, en virtud del cual estas regiones se comprometen
a colaborar, cooperar y coordinar acciones que garanticen los derechos
de los ciudadanos, remuevan los obstáculos que podrían dificultar la atención
sanitaria a los pacientes y participen de experiencias y conocimientos
que consoliden el Sistema Nacional de Salud.
También el llamado Fondo de Suficiencia, previsto en la nueva Ley de Financiación
Autonómica, contribuirá a cubrir las diferencias entre las necesidades
de gasto de cada CC.AA. y su capacidad fiscal, así como a garantizar la
mayor equidad en el acceso a los servicios sanitarios en todo el territorio
español.
Esta norma aprobada por el Gobierno central en julio del pasado año es
el elemento decisivo que permitirá a todas las comunidades adquirir una
mayor responsabilidad en la autofinanciación de la sanidad. De hecho,
esta Ley y el proceso de transferencias sanitarias están tan ligados entre
sí, ya que el rechazo del segundo conllevaba la no aplicación de este
nuevo modelo de financiación autonómica. La norma prevé la cesión a las
comunidades autónomas de una serie de tributos, como el Impuesto de la
Renta de las Personas Físicas (con carácter parcial y hasta un límite
máximo del 33 por ciento), y los impuestos sobre el valor añadido (carácter
parcial con el límite máximo del 33 por ciento), el alcohol y el tabaco
(estableciendo el límite en el 40 por ciento) patrimonio, sucesiones y
donaciones, electricidad y determinados medios de transporte.
La cesión de estas tasas ha sido un paso clave para garantizar la responsabilidad
de los gobiernos autonómicos en la gestión de sus recursos y en la forma
de financiación de los mismos. Sin embargo, las autonomías están obligadas
a gastar en asistencia sanitaria la recaudación obtenida con la cesión
de estos impuestos. Algunas voces críticas provenientes de sectores políticos
y profesionales han asegurado que esta medida provocará el aumento de
las desigualdades en el ámbito de la asistencia sanitaria, ya que no todas
las CC.AA. tienen la misma capacidad de recaudación, por lo que su presupuesto
dedicado a la sanidad será menor, lo que redundará en una menor cantidad
de recursos sanitarios y en una peor prestación de servicios de salud.
Distribución de recursos asistenciales:
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Financiación de la sanidad
Otra forma de financiación de estos presupuestos es
el nuevo y controvertido impuesto sobre los hidrocarburos, cuya aplicación
en su tramo estatal es obligatoria en aquellas comunidades que quieran
asumir las competencias. La medida fija el establecimiento de una tasa
especial de 4 pesetas (0,002 euros) por litro de gasolina, que recaudarán
las comunidades pero irán a parar el Fondo de Suficiencia Estatal. El
tramo autonómico del impuesto (de hasta 1,6 pesetas por litro de gasolina)
es de aplicación voluntaria y su importe irá creciendo hasta alcanzar
las 4 pesetas por litro en el año 2004. Así, el Gobierno espera conseguir
un ahorro de más de 811 millones de euros para este fondo, al mismo tiempo
que otorga capacidad normativa a las comunidades para incrementar la parte
autonómica del impuesto si tienen necesidad de más financiación de la
prevista. A pesar de las reticencias iniciales de las regiones gobernadas
por el PSOE y de algunas del PP, esta medida finalmente fue incluida en
la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado, aunque
las CC.AA. ya han anunciado que de momento no van a aplicar el tramo autonómico
del impuesto sobre hidrocarburos.
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Rev Esp Econ Salud Mar 2002;1(1)
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